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AULA SEGURA (1)

Suspensión como medida cautelar, en que consiste y como se aplica



Entre las innovaciones que trae Aula Segura como última modificación a la Ley de Subvenciones, entregándole mayores facultades a los Directores de los colegios en materia de convivencia escolar, se encuentra la aparición de la suspensión como una medida cautelar.

Y, ¿Qué es una medida cautelar? Es aquella medida que tiene como finalidad el resguardo del resultado de un procedimiento, cuando existe patente riesgo de que, de llegar a una resolución determinada, ésta no se pueda llevar a cabo. Por ejemplo, cuando se lleva a cabo un juicio ejecutivo por una deuda bancaria, es común que se solicite como medida cautelar el congelamiento de las cuentas del demandado, de manera tal que, de ser condenado al pago, posea bienes con los que pueda cumplir la resolución. Esta es precisamente la función que la suspensión viene a cumplir en el procedimiento sancionatorio que tiene como objetivo aplicar las medidas disciplinarias expulsión o cancelación de matrícula.


El recién aprobado proyecto de ley, “Aula Segura”, ha hecho explicito el uso de esta figura, dándole la facultad al director de un establecimiento de aplicarla, dentro de los siguientes límites:


  1. Se aplica dentro de un procedimiento sancionatorio y mientras dure aquel.

  2. Se puede aplicar a los alumnos y miembros de la comunidad educativa.

  3. Su lugar tiene aplicación en aquellos casos en que la falta que da lugar al procedimiento sancionatorio sea alguna de las tipificadas como graves o gravísimas en el reglamento interno del establecimiento.

  4. Dichas faltas deben tener aparejada la sanción de expulsión o cancelación de matrícula según corresponda, o bien debe haber sido un hecho que afecte gravemente a la convivencia escolar, según lo dispuesto en la misma ley[1].


De esta forma, se logra que durante el tiempo que medie entre el inicio del procedimiento sancionatorio que tiene como objeto aplicar una medida de expulsión o cancelación de matrícula, el estudiante que haya cometido la falta, no permanezca dentro del establecimiento educacional evitando de esta manera la re-victimización de los posibles afectados, resguardado el bien jurídico buena convivencia escolar.


En lo que a plazos se refiere, la utilización de la suspensión como medida cautelar, implica necesariamente, según la ley, que el procedimiento no se extienda más allá de 10 días hábiles desde la notificación de la medida cautelar, y en el caso de que el estudiante y su madre, padre o apoderado solicite la reconsideración de la medida, se extenderá su duración hasta la resolución de dicha solicitud.

Así, los únicos plazos que la ley determina de manera específica son:

  1. Duración total del procedimiento desde la notificación de la medida cautelar, hasta la primera resolución de aplicación o no de la medida: 10 días hábiles.

  2. Solicitud de reconsideración de la medida: 5 días[2].


Dicho esto, la suspensión como medida cautelar es una real ayuda a que el procedimiento sancionatorio en caso de faltas graves o gravísimas que tengan asociadas las sanciones de expulsión o cancelación de matrícula o de aquellas faltas que afecten gravemente la convivencia escolar, según lo dispuesto en la ley, sea mucho más expedito y que además se logre resguardar de manera eficaz el bien jurídico buena convivencia escolar evitando la re-victimización al impedir que el estudiante que ha cometido la falta tenga contacto directo con los posibles afectados.




En resumen…

1. ¿Tiene el Director la obligación de usar la suspensión como medida cautelar en todos los procedimientos sancionatorios?

R. No. La ley es explicita al señalar que “El director tendrá la facultad…”, por lo que es una opción y no un mandato. Por otra parte, no es posible aplicarla en todos los procedimientos sancionatorios, sino que sólo puede aplicarse en aquellos que tengan como origen faltas graves o gravísimas que tengan asociadas las sanciones de expulsión o cancelación de matrícula, o bien tengan origen en hechos que afecten gravemente la convivencia escolar, según lo dispuesto en la ley.

2. ¿Se puede aplicar la suspensión como medida cautelar por sí sola?

R. No. Una medida cautelar tiene como característica esencial ser accesoria a un procedimiento determinado, por lo que sólo va a tener lugar cuando exista un proceso sancionatorio en desarrollo.


3. ¿El Director puede aplicar indefinidamente la suspensión como medida cautelar?

R. No. La suspensión como medida cautelar va a durar lo que dure el procedimiento sancionatorio.


4. ¿La suspensión como medida cautelar puede ser decidida y aplicada por el Encargado de Convivencia Escolar?

R. No. La ley es clara al señalar que sólo el director podrá aplicarla, no otro miembro de la comunidad escolar. Lo mismo para su notificación.


5. ¿Basta que se notifique al estudiante de la aplicación de la suspensión como medida cautelar?

R. No. Es un mandato legal notificar de la aplicación de dicha medida cautelar, al estudiante y a su padre, madre o apoderado, según corresponda.





[1]Siempre se entenderá que afectan gravemente la convivencia escolar, los actos cometidos por cualquier miembro de la comunidad educativa, tales como profesores, padres y apoderados, alumnos, asistentes de la educación, entre otros, de un establecimiento educacional que:

1. Causen daño a la integridad física o síquica de cualquiera de los miembros de la comunidad educativa o de terceros que se encuentren en las dependencias de los establecimientos, tales como agresiones de carácter sexual, agresiones físicas que causen lesiones, uso, porte, posesión y tenencia de armas o artefactos incendiarios.

2. Atenten contra la infraestructura esencial para la prestación del servicio educativo por parte del establecimiento.

[2]Cuando la ley no especifica si se trata de días hábiles o inhábiles, como es el caso, se entiende que se trata de días corridos, siguiendo la regla general de los plazos contenida en el Código de Procedimiento Civil.

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